EL CORONAVIRUS ES COSA DE TODOS

CDS & COVID -19

EL DIÓXIDO DE CLORO CLO2

Lo que le pasa a un hombre, 
le pasa a todos los hombres.

José Luis Borges

Ante tal confusión inmersa en la atmósfera y que ya empieza a propagarse entre la población en relación al dióxido de cloro, en un momento de tanta gravedad en que el sistema sanitario se está viendo colapsado y más aún cuando es por todos sabido de las limitaciones de la atención sanitaria, la falta de medicamentos y las contradicciones de los protocolos dictados por las autoridades sanitarias se suma a todo ello la falta de claridad de los médicos que están en contra del uso del dióxido de cloro, a más de la falta de criterio de los propios medios de comunicación para formular preguntas claves y en profundidad acerca de esta sustancia y para mayor sorpresa, encima de todo esa incapacidad de comunicar, algo ya inaceptable e indignante es tener que escuchar en diferentes programas de televisión a miembros del llamado » Comité Científico » decir barbaridades en relación a este tema, dejando entrever la mediocridad de sus argumentos.

 

 

 

 Que se puede esperar de un «Comité Científico»  cuando uno de sus miembros afirma y cito textual; » La única forma de proporcionar oxigeno al paciente es por la nariz, por eso Dios nos hizo así «. Es suficiente para pensar que los cinco años de estudios de medicina general y los otros cinco de especialidad que tanto presume no signifiquen absolutamente nada, ni le otorguen mérito suficiente como para estar al frente de una responsabilidad siendo miembro de un «Comité Científico». Saquen ustedes sus conclusiones. Simplemente se olvidó, o nunca se enteró de que de forma elemental el organismo recibe oxigeno solo bebiendo agua. menos pedirle que explique como funciona la medicina ortomolecular ni de los efectos de la ozonoterapia ni del tratamiento con cámara hiperbárica. 

Otra cosa que quisiera recalcar es que cuando mencionan que se harán pruebas, no tomen en cuenta y desmerezcan todo el trabajo que ya hicieron varios médicos que dejando sus clínicas particulares y sus familias, formaron una brigada internacional para atender pacientes infectados y que a estas alturas ya tienen resultados del uso del dióxido de cloro en el mismo frente de batalla. Eso se llama investigación en la práctica. y tendrá cierta validez digna de analizar digo yo.

 Ello por ejemplo debería haber sido cubierto por los medios de comunicación enviando unidades móviles a primera línea, haciendo el seguimiento de la práctica médica y de la remisión de la enfermedad, mostrando los análisis del antes y después del tratamiento en lugar de hacer únicamente programas de controversia. Estamos en una lucha sin cuartel señores. La gente se esta muriendo a pie de calle. Malos tiempos para la lírica.

Finalmente sería loable que las investigaciones que se hagan no solo sean presentaciones de publicaciones foráneas sobre éste compuesto, sino de una forma transparente, sea publicada y se explique a la población los resultados de una evaluación clínica del comportamiento del dióxido de cloro CLO2 en el organismo, acompañada de análisis de laboratorio con todo el rigor científico que corresponde.

Por todo lo expuesto anteriormente  y porque el coronavirus ya es cosa de todos, he creído conveniente aportar con lo que he podido investigar desde mi experiencia personal con el uso del dióxido de cloro, y que ello pueda contribuir a tener una idea más clara sobre éste compuesto ya que para ello no se necesita un doctorado en Harvard sino sentido común.

Introducción

Según el International Journal of Vaccines and Vaccination / Volume 2 Issue 6 – 2016 Universal Medical Imaging Group, USA
– Extracto –

Chlorine Dioxide (CLO2) as a Non-Toxic Antimicrobial Agent for Virus, Bacteria and Yeast (Candida Albicans)

El CLO2 (dióxido de cloro) es un compuesto inorgánico compuesto de oxígeno; cloruro; potasio y oro. Los compuestos de oxígeno y cloruro se forman a partir de dos elementos electronegativos. Esta propiedad química de CLO2 hace posible la liberación de oxígeno naciente tras la descomposición durante su acción como agente antimicrobiano.

Ciertos aspectos del sistema inmune celular (específicamente glóbulos blancos) utilizan otros mecanismos en la generación de derivados de oxígeno altamente reactivos (radicales libres) con el fin de combatir la invasión de organismos extraños. Sin estos mecanismos protectores proporcionados por el sistema inmune que implica derivados de oxígeno; la capacidad de combatir infecciones se ve muy afectada.

Figura 1: muestra el intercambio de electrones que forman un enlace covalente.​

Figura 2: Estructura atómica del CLO2

CLO2 es una sal de sodio inorgánica de solo elementos electronegativos unidos entre sí por electrostática (no contiene carbono); que coordina enlaces covalentes (Figura 2). La estructura química del CLO2 depende del pH; es decir; la estabilidad o inestabilidad de esta sustancia está determinada en gran medida por la concentración de iones de hidrógeno (H+ o protones) en el medio circundante.

En condiciones ácidas el clorito de sodio se vuelve inestable y se descompone en una variedad de productos que incluyen pero no limitado, a iones cloruro; iones hiperclorosos y nacientes (atómicos) oxígeno. Es por esta razón que CLO2 cuando se embotella y almacena durante largos períodos de tiempo; está protegido.

Es bien sabido que los cultivos de muchas bacterias se vuelven ácidos; típicamente generando ácido láctico; ácido acético y otros carboxílicos simples (ácidos orgánicos).

El medio ácido que rodea a muchas bacterias desencadena la descomposición de CLO2 y la posterior liberación de oxígeno naciente. El oxígeno naciente es particularmente un potente agente oxidante para organismos anaerobios porque es esencialmente un radical libre que no busca uno; sino dos electrones.

Los organismos anaeróbicos no han desarrollado defensas adecuadas contra la embestida de oxígeno; particularmente oxígeno naciente; y sucumben muy rápido a su acción letal.

Aplicaciones clínicas de agentes antimicrobianos
Definición química de CLO2

El CLO2 en forma pura (anhidra) es un líquido a 0 ° C. de color rojo intenso. Cuando se mezcla con agua y a alta dilución es incoloro. Los modelos atómicos de Bohr indican un enlace «covalente coordinado» entre los elementos de CLO2. Este tipo de enlace representa el intercambio de un par de electrones entre dos átomos como en el enlace «covalente»; pero en este enlace ambos electrones son aportados por uno de los átomos (cloro) y ninguno por el otro. En el enlace covalente, un electrón es contribuido por cada uno de los átomos que forman el enlace (Figura 1). Cuando el CLO2 reacciona como un agente antimicrobiano, el átomo de oxígeno se une primero a un solo átomo (el que se oxida) y luego se disocia del cloro. Luego se entrega un electrón al cloro que forma el ion cloruro. Cuando ocurre que hay 5.3 g. de iones de cloruro por litro de plasma humano se hace evidente que la pequeña cantidad de cloruro generado por el uso de CLO2 es insignificante. 
– Fin del extracto –

En el caso que nos ocupa partiremos de la definición del dióxido de cloro como un gas altamente soluble que se forma por la mezcla de clorito de sodio al 28% o 29% con el ácido clorhídrico al 4% o 5%. Es un compuesto químico. Identificado por la nomenclatura CLO2; formado por 1 átomo de Cloro (Cl) y 2 átomos de oxígeno (O); de allí el origen de su fórmula química.

A temperatura ambiente se encuentra en estado gaseoso, presentando una coloración que puede variar entre tonalidades rojizas, naranjas o verdes. En este caso, recibe la denominación de dióxido de cloro estabilizado.

En en su forma gaseosa es soluble; puede disolverse en el agua. Esta propiedad ha permitido, entre otros usos; su incorporación en fórmulas antimicrobianas, aprovechando así su acción desinfectante en la industria de alimentos, en la potabilización del agua y para la desinfección bacterológica en las bolsas de sangre para las transfusiones.